PASO DEL BAUTISTA
**Ricardo Ayala
En el Paso del Bautista, sobre la margen izquierda del Río Cuareim, para defensa de nuestra frontera, nació el 12 de setiembre de 1852, San Eugenio, que debió su nombre al General Garzón, quien dio a Don Carlos Catalá la orden de su fundación.
Atrás en el tiempo quedaron sus primeras chozas, la laguna que existía donde es hoy la calle Bernabé Rivera y María Barquera, que en su bote la cruzaba llevando pasajeros; menos en noches de luna llena porque según una leyenda, la hermosa barquera se transformaba en “lobizón”.
En 1915 cambió su nombre por Artigas, que con orgullo lleva. Ya no era un pueblo, era un a ciudad pujante y vital, amada por sus hijos que la impulsaron a ser lo que hoy es.
Artigas… decir su nombre es sentir el aroma de eucaliptus en flor. De sus azahares, de los nativos montes.
El oír el susurro del viento en los arrozales, el trino de los pájaros, el zumbar de las abejas y el bullicio de sus niños y jóvenes a la salida de sus diversos centros de enseñanza.
Es deslumbrarse con el brillo de ágatas y amatistas venidas de las canteras que la circundan. Es unir dos patrias en un abrazo a través de un puente que atrae nuestras miradas, pues el río la opaca con sus chispas, con su sonrisa estampada en las flores de su arboleda.
Artigas, ciudad querida por sus hijos que solamente piensan en volver, cuando de ella se alejan; cordial, hospitalaria, a todos acoge con cariño y simpatía. El viajero que pasa aquí llega, se lleva en sus ojos en su alma, el hechizo de sus arboladas plazas que en domingueras tardes añaden, a la música natural de sus pájaros, el ritmo alegre de su Banda Municipal, y vuelve.
Yo la amo así como es; pero debemos cuidar su iluminación, sus calles, incrementar el saneamiento y sobre todo, si yo pudiera instalaría aquí un frigorífico, un lavadero de lanas, alguna fábrica para que nuestros jóvenes encuentren aquí trabajo y no deban, con tristeza, irse.
**Ricardo Ayala
Este escrito fue premiado en el Concurso "Donde yo vivo" en 1995
Ricardo lo escribió a la edad de 11 años, cuando cursaba 6º grado en la Escuela Nº1 Artigas
Este escrito fue premiado en el Concurso "Donde yo vivo" en 1995
Ricardo lo escribió a la edad de 11 años, cuando cursaba 6º grado en la Escuela Nº1 Artigas